LENÇOIS MARANHENSES

El Parque Nacional de Lençois Maranhenses, constituido en 1981 en la provincia de São Luis do Maranhão, es una espectacular zona geológica única en el mundo. Vasta, con 155 mil hectáreas, se dispone a lo largo de 70 km de costa, y llega a tener cerca de 22 km de ancho continente adentro.

Más conocido como el Sahara brasileño, Lençois se conforma por lindas dunas de arena blanca y finísima que llegan a tener 40 metros de altura, y entre las cuales se forman miles de lagunas de agua dulce y cristalina de diferentes formatos y tamaños, principalmente durante el invierno. Vista desde lo alto, la morfología de la región nos hace recordar un gran conjunto de sábanas extendidas sobre el agua, de allí el nombre Lençois, sábana en portugués. El acceso al Parque no es nada convencional, la Villa más próxima a la entrada es Barreirinhas, y las 4x4 conducidas por experimentados guías locales es la única forma de acceder.

Evitando la hora más calurosa del día, el escenario ofrece su mejor momento a la caída de la tarde, cuando se sucumbe al placer de refrescarse en alguna de las lagunas. Las máquinas de fotos tienen entonces la mejor oportunidad de ejercer su velocidad, para no perder ninguna imagen de la impresionante secuencia de colores del paisaje. Los espejos de agua reflejan un caleidoscopio de dunas blancas, aguas turquesas y rayos de sol anaranjados. Aparte de las dunas, como delimitando la zona, el paseo subiendo el Rio Preguiças en lanchas rápidas es un atractivo aparte.


ILHA GRANDE

Isla Grande es considerada un verdadero santuario ecológico compuesto por manglares, la conocida mata atlántica (selva original costera), y bahías entre las más lindas del mundo.

La isla se encuentra en la región Sur de la baía de Angra dos Reis, con 155 km de litoral y 106 playas de pura belleza, un escenario más que idílico. Es ideal para quienes, aparte del mar , aman las caminatas y la vida al aire libre.

Una perfecta combinación de mar y montaña, que aparte de sorpresas como originales Iglesias del período colonial perdidas entre la vegetación, junta cascadas, ríos, lagunas, lugares para buceo en un mismo sitio, y a apenas 2 horas de la ciudad de Rio de Janeiro.

Las montañas también forman parte del panorama, como Piedra de Agua que con sus 1030 metros es el punto más elevado de la isla, seguido del Pico do Papagaio y Pico do Ferreira, con 990 y 740 metros respectivamente, siendo la última utilizada como rampa para las alas delta. La isla está llena de senderos, todos bien señalados, que permiten acceder a las montañas o a las playas. Para los más tranquilos, cómodos aqua-taxis los llevan hacia algunas de las playas de difícil acceso. El lado Sur de la isla es de mar abierto con aguas agitadas, a diferencia del lado Norte que tiene sus playas protegidas y calmas.

La llegada a la isla se da a través de la Vila do Abrãao, población principal con muelle, que concentra la mayor parte de las opciones de hospedaje y servicios. La verídica historia de piratas que tomaban por asalto los galeones portugueses durante el período colonial, y su uso como carcel-isla, le han dado los ingredientes para hacer de este lugar una verdadera invitación a la aventura.


FERNANDO DE NORONHA

Con 21 islas, Fernando de Noronha ocupa un área de 26 km2. Situada a 360 km de la ciudad de Natal y a 540 km de la ciudad de Recife, es la mayor isla del archipiélago homónimo, la única habitada, y es, definitivamente, espectacular. Parte de la isla compone el Parque Nacional Marino de Fernando de Noronha, considerada APA ( Area de Protección Ambiental) desde 1988, con cerca de 8 km2. Las playas del archipiélago son más que paradisíacas, su flora y fauna riquísimas y sus paisajes estupendos. Es uno de los lugares más admirados del mundo. Las buenas condiciones ambientales del archipiélago despiertan el interés de ambientalistas desde la época de Charles Darwin, quien allí estuvo por ocasión de su viaje a Galápagos. Recibió de la Unesco el título de Patrimonio de la Humanidad.

Sus aguas cristalinas ofrecen visibilidad media de 40 metros, la rica variedad marina regala la oportunidad de nadar lado a lado con tranquilas tortugas u observar las evoluciones de los delfines rotatores. Más que un sueño para buceadores, practicantes de snorkelling y amantes de la naturaleza en general. Algunas playas son perfectas para los surfistas, y en los meses de verano las olas de hasta 5 metros son bastante disputadas, inclusive con la realización de campeonatos.

La población del archipiélago vive del turismo sostenible, creando la oportunidad de dar a conocer esta joya sin destruir su mayor riqueza, este delicado equilibrio es un caso exitoso, y sólo 450 personas por día puedan visitar la isla.

La temperatura media es de 28 grados y dos son las estaciones definidas del año: la seca, de Septiembre a Marzo y la lluviosa, de Abril a Agosto. Generalmente la lluvia constituye un espisodio rápido e intercalada con sol, bien al estilo tropical. Para hospedarse en la isla se requiere el pago de una tasa de protección ambiental, basada en la cantidad de días de permanencia, cuantos más días, mayor el valor de la tasa.


MORRO DE SÃO PAULO

Localizado a 60 km al Sur de Salvador, Morro de São Paulo es hoy uno de los destinos más solicitados de Brasil.

En la isla de Morro se encuentran colonizaciones de las más antiguas del país, y junto con la isla de Boipeba conforman un área de reserva ambiental con lindas playas y aguas cálidas, floresta atlántica, manglares y parajes desiertos. Es un lugar paradisíaco ideal para esconderse de todo y de todos, para disfrutar momentos de profunda tranquilidad y relax. Barreras de coral, canales navegables, rico ecosistema con gran diversidad de especies, Morro de São Paulo es una de las cunas reproductivas de la vida marina sobre la costa bahiana. La mezcla de cultura, agua de coco, caipirinha, muchas playas y el ritmo de la música en las noches, componen la atmósfera ideal para vacaciones relajadas bajo mucho sol y diversión.

La parte interna de la isla es escenario perfecto para la aventura y contacto con la naturaleza. De la parte cultural siguen de pie testigos de la historia como el antiguo faro sobre el punto más alto, las simpáticas casonas coloniales y la iglesia principal. El emperador Don Pedro I era habitué de la isla, donde dicen mantenía un romance prohibido. La pequeña y agradable "villa" está cerca del muelle y es encantadora.

La culinaria es un atractivo aparte, con la riqueza de la cocina bahiana y frutos de mar, con toques de la cocina internacional.

Las playas son nombradas de la forma más sencilla y original posible: Primera, Segunda, Tercera y Cuarta playa, cada uma de ellas con su característica pecualiar.


JERICOACOARA

Jericoacoara o Jeri como la llaman cariñosamente los locales, es una pequeña villa de pescadores a 220 km de la capital Fortaleza.

Apenas distante de la línea del Ecuador, con 320 días de sol al año, elegida por el Washington Post como una de las 10 playas más lindas del mundo. Jeri es circundada por dunas entremediadas por lagunas de agua dulce, cristalina y azul, mar calmo y una enorme duna sobre la cual todas las tardes se junta la gente para asistir a una de las puestas de sol más lindas de Brasil.

En 2002 fue decretado Parque Nacional con 6.850 hectáreas, aportando muchas restricciones para nuevas construcciónes y más controles para mejor salvaguardar el medio ambiente. El constante viento de Julio a Diciembre es una invitación para la práctica de deportes náuticos: es considerada la mejor playa del mundo para deportes de vela como windsurf, kitesurf y vela. Jeri es inidicada para quienes desean relajar, caminar largas extensiones de playa, hacer paseos en bicicleta y probar la emoción de bajar vertiginosamente las dunas en buggys o cuatriciclos. Los paseos por las redondezas hasta la famosa Pedra Furada, por lagunas y dunas, perdidas villas de pescadores, son excelente opción.

En la villa hay pequeños restaurantes, bistrós y bares donde se puede escuchar música en vivo y comer a la luz de las velas. Los "luaus", tradicionales fiestas nocturnas, son frecuentes en noches de luna llena.


PARQUE NACIONAL MARINO DE ABROLHOS

El 06 de Abril de 1983, 480 años después de su descubrimiento, se crea el primer Parque Nacional Marino de Brasil, Abrolhos. Es sin duda un lugar privilegiado con impresionante variedad de fauna marina, innumerables especies de peces, moluscos, corales y tortugas marinas entre otras maravillas. Es como estar en un acuario gigante nadando entre peces multicolores en aguas azules y cristalinas.

Caravelas es la villa de pescadores a la cual se accede desde Porto Seguro, en dirección Sur y es la puerta de acceso a este archipiélago de increíble belleza, donde de Julio a Septiembre las ballenas Jubarte vienen a reproducirse.

Observar estos gigantes habitantes del mar pasando debajo del barco no es el único espectáculo; sobre el islote de Siriba los pájaros que cavan para preparar sus nidos, y en las aguas cristalinas que bañan la isla de Santa Barbara se puede practicar buceo con tanques, con la excelente visibilidad media de 30 metros, o hacer snorkelling para admirar las coloridas formaciones coralinas, las enormes rayas negras y unas 160 especies de peces que sólo existen en este archipiélago.

La temperatura media del agua oscila entre 24 a 28 grados. El carguero italiano Rosalina, hundido allí en 1939 y con 100 metros de largo, tiene su proa casi sobre la superficie y atrae buceadores más experimentados.


MARAÚ

La Península de Maraú, está ubicada en Bahía, a poco más de 300 km al sur de Salvador y a 130 km al norte de Ilhéus.

Esta región, reúne un fantástico paisaje que es el resultado de la unión entre la abundante vida del manglar de la Bahía de Camamu y de las aguas cristalinas que bañan la costa, formando kilómetros de playas de arena fina y en un entorno de cocoteros, ofreciendo un gran potencial ecoturístico.

Con sol casi todo el año, el destino ofrece un clima tropical de temperaturas altas, ideal para los apasionados por la aventura de la pesca oceánica.

Las piscinas naturales de Taipus de Fora merecen estar en la lista de playas más bellas de Brasil. Sus piscinas naturales rodeadas de corales durante la marea baja forman un acuario de aguas transparentes con más de un kilómetro de extensión, un verdadero vivero submarino intacto.

La Cascada de Tremembé es un espectáculo aparte: una columna de agua dulce despejada en las aguas saladas de la bahía formando un magnífico punto para baño; en torno a la Mata Atlántica.

La villa de Barra Grande, principal poblado de la península con aproximadamente 3000 habitantes, es un refugio de tranquilidad. Muy diferente del bullicio de centros turísticos más famosos, el pueblo tiene un clima de tranquilidad y un paisaje natural bellísimo dejando encantados a sus visitantes.


ILHA DE BOIPEBA

La Isla de Boipeba está inserta en el Archipiélago de Tinharé, que compone el municipio de Cairu, situado en el Bajo Sur de Bahía. Boipeba está rodeada por un lado con el océano y por el otro con el estuario del Rio del Infierno y se destaca por una rara belleza natural y gran diversidad de sus ecosistemas.

Además de las playas paradisíacas con cocoteros y arrecifes de gran valor ecológico y paisajístico, Boipeba también contempla bosque denso de la Mata Atlántica, restinga, dunas y extensos manglares.

Hecho para ser disfrutado durante el día, la isla está bañada por veinte kilómetros de playas de aguas azules. Para conocer cada rincón, sólo caminando o haciendo paseos en barco, como los que llevan a las piscinas naturales de Moreré, en pleno mar.

Conocer el pueblo de pescadores, apreciar la espectacular puesta del sol en el encuentro del río con el mar y contemplar el cielo clavado de estrellas, son sugerencias para quien pretende aprovechar los placeres que la pacífica isla ofrece.

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